Por: Tim Pollard
Todos hemos comenzado el año nuevo pensando: ¡Este va a ser el año! Vemos el año nuevo como un nuevo comienzo. Muchos aprovechan la oportunidad para hacer propósitos que los mejorarán de cara al nuevo año, pero terminan frustrados cuando los planes mejor trazados no dan resultado. El año nuevo puede ser la oportunidad perfecta para que los líderes ministeriales busquen descanso espiritual.
Un descanso espiritual es un tiempo de reflexión enfocada en sus hábitos diarios en relación con el Señor. Aquí hay algunos aspectos a considerar al planificar su descanso espiritual.
Reconozcan su necesidad de descanso espiritual como líderes ministeriales. ¿Se sienten agotados y frustrados en su ministerio? ¿Simplemente hacen lo que hacen cada semana y apenas sobreviven? ¿Alguna vez se sienten cansados solo de pensar en sus tareas diarias? Si respondieron afirmativamente a alguna de estas preguntas, podría ser el momento de un reinicio espiritual. Reconocer la necesidad de un reinicio es el primer paso.
Sean intencionales con su reinicio. Al considerar las preguntas anteriores, tomen un diario y comiencen a escribir algunas de esas frustraciones y puntos débiles. Dedica tiempo a orar por cada cosa que has escrito y busca a Dios, quien te da descanso. Isaías 40:31 dice: «Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas; correrán y no se cansarán, caminarán y no desmayarán». Confiar en el liderazgo de Dios brinda consuelo y descanso. Confía en que Dios te dará descanso mientras realizas la obra a la que te ha llamado.
Desarrolla el hábito constante de buscar a Dios. Como profesionales del ministerio, a veces nos resulta difícil priorizar nuestra propia salud espiritual tanto como la salud espiritual de aquellos a quienes ministramos. Sostengo que tu salud espiritual podría ser más importante. Si has perdido el hábito de dedicar tiempo diario a la Palabra, retoma esa práctica. Reserva un tiempo programado cada día para estudiar la Palabra de Dios. No tienes que dedicarle dos horas; solo sé intencional y comienza poco a poco. Leer un capítulo de las Escrituras y concentrarte en las palabras te dará un excelente comienzo para restablecer ese tiempo especial con el Señor. Hacer del descanso espiritual una práctica regular para los líderes ministeriales protege tanto su relación con Dios como su eficacia en el ministerio.
Piensa en este reinicio espiritual como un regalo de Dios. Como dijo Isaías, confiar en Dios renovará tus fuerzas. Agradece a Dios por las oportunidades que te da para liderar un ministerio. Pídele a Dios que renueve tu corazón y te dé la fuerza que promete. Dios es fiel a su Palabra y renovará tu espíritu. Aceptar el descanso espiritual para los líderes ministeriales no es un lujo; es esencial para un liderazgo sostenible y fructífero.
