La generación actual de padres es bastante única. La mayoría está muy, muy ocupada y suele vivir en una cultura de sobrecarga de compromisos. Aman profundamente a sus hijos y muchas veces lo demuestran asegurándose de que estén súper involucrados en actividades de la iglesia, la escuela y la comunidad. El riesgo de estar tan ocupados es que, a veces, las familias se enfocan tanto en brindarles a sus hijos experiencias que ellos no tuvieron, que el crecimiento y desarrollo espiritual queda en segundo plano frente a otras demandas y presiones.
Como líderes de iglesia, debemos enfocarnos en acompañar a estos padres con amor y recordarles con gracia la tarea que Dios les ha encomendado: ser los guías espirituales de sus hijos. Para lograrlo, podemos reflexionar sobre los deseos de Dios para las familias de hoy y desarrollar estrategias para ayudarles a mantenerse enfocados espiritualmente.
Los deseos de Dios para los padres de hoy:
- Disfrutar y valorar el regalo que son los hijos.
- Proteger el bienestar de sus niños.
- Trabajar como un equipo unido en la crianza.
- Recordar que los hijos fueron creados a la imagen de Dios… no a la imagen de sus padres.
- Comprometerse a hacer lo que honra a Dios.
- Disciplinar a sus hijos con amor y propósito.
- Ofrecer un hogar positivo y lleno de cuidado.
- Mostrar con su vida lo que significa ser cristiano.
- Formar a sus hijos, no quebrantarlos.
- Enseñarles la importancia de la Biblia.
- No olvidar que “amar” también se escribe T-I-E-M-P-O.
- Recordar que cada hijo necesita un plan personalizado.
Elementos que puede incluir una estrategia para que la iglesia colabore con los padres de hoy:
- Elegir un currículo que ofrezca múltiples “puntos de conexión” con los padres (actividades para llevar a casa, correos con lo que los niños están aprendiendo, devocionales en familia).
- Incluir a los padres en oportunidades de discipulado para sus hijos (clases para nuevos creyentes, actividades de devoción diaria en casa).
- Ofrecer espacios de descanso para los padres (como noches de cuidado infantil o eventos especiales).
- Planificar actividades centradas en la familia (eventos para disfrutar juntos).
- Brindar oportunidades para celebrar momentos importantes en la vida de sus hijos (nacimientos, bautismos, campamentos).
- Modelar buena enseñanza para los padres.
- Orar por los padres y sus hijos por nombre.
- Usar medios digitales para mantener una buena comunicación con los padres.
Sobre el autor:
Jerry Vogel es especialista en ministerio infantil en Lifeway Church Resources. Está casado con Janie, tiene cuatro hijos y trece nietos. Es miembro de Brentwood Baptist Church, donde enseña a niños en edad preescolar. Jerry está comprometido con enriquecer la vida de quienes enseñan a los niños, invirtiendo eternamente en sus corazones.
